¿SON NUESTRAS CÉLULAS MÁS INTELIGENTES QUE NOSOTROS?

Muchas personas, incluida yo al principio, cuando oyen hablar o leen sobre la inmortalidad, la resurrección o el concepto de “no muerte”, se quedan espantadas o piensan que el Dr. Grabovoi está loco. Sí, yo también lo pensé y, de hecho, casi, casi, no voy a verle a Belgrado por los prejuicios que tenía y, es más, estando ya allí enjuicié mucho todo lo que oía. Pero hice algo, que es lo que te recomiendo que hagas tú.

Acepté que mi ego no aceptaba lo que estaba oyendo, y me dije: “vale, no lo aceptes, solo escucha y quédate con lo que sea válido para ti”. Y así hice y, poco a poco, fui integrando lo que aprendía, me fui dando cuenta que realmente, todo eso que él dice, no es solo posible, sino que es real, es así, y quiero darte las claves para que entiendas porqué afirmo esto y creo firmemente lo que él promulga.

Cuando dudes o no entiendas lo que el Dr. Grabovoi nos enseña, mira dentro de ti, observa la biología de tu cuerpo, los procesos vitales y celulares, aprende cómo interactúan y funcionan nuestras propias células. Cómo son perfectas compañeras conscientes de que son parte intrínseca de un todo mayor, sin el cual no existirían y que han de trabajar unidas y en colaboración para que el organismo total sobreviva y para sobrevivir ellas mismas.

Nuestras células, pasaron de ser organismos unicelulares a unirse y agruparse para poder así expandir su consciencia, entendieron que cuanto mayor era su membrana exterior, mayor capacidad de desarrollo tenían, pero su membrana tenía un límite de crecimiento, así que decidieron unirse y crecer y desarrollarse para desarrollar aún más su consciencia. Además, decidieron reorganizarse y especializarse, entendieron que si eran muchas, era mejor que cada comunidad de células realizara un trabajo concreto para la totalidad y, así, poder crecer más y mejor.

Como nuestro organismo recibe información del exterior, ya sea en forma de alimento, bebida o estímulos y los procesa para hacer sus funciones, y hay una serie de órganos que están tan dentro del cuerpo que no reciben la información directamente, lo que se desarrolló para llevar toda la información a todas partes del cuerpo fue el sistema nervioso. Todo el organismo trabaja en pro del crecimiento y desarrollo de si mismo…

Hay todo un sistema de supervivencia comunitaria donde todos son parte del todo y todos trabajan para el resto, y te pregunto ¿has visto alguna vez a un hígado negándole al páncreas alguna secreción porque no es un hígado?

Piénsalo, nuestro cuerpo actúa de forma que entiende que somos un solo organismo en pro de la totalidad, el sistema nervioso envía información a las células más internas para que cada órgano y sistema trabaje correctamente para mantener el cuerpo sano y en perfectas condiciones. La energía, que es la moneda de cambio, está a disposición de todos sin excepción, nadie quita a nadie su «paga», pues es por bien de todos.

Es decir, nuestro cuerpo es un Universo en pequeño, así que podemos decir que nosotros somos las células de un organismo mayor, que podemos llamar planeta tierra, que a su vez forma parte de otro organismo aun mayor, en el que cada órgano tiene una función concreta y eterna.

En algún punto del camino, hemos perdido la conexión que aun guardan, no solo nuestras células, sino también los propios planetas y sistemas que interactúan y trabajan en unión; y hemos comenzado a trabajar de forma individual, olvidando nuestra esencia, olvidando que pertenecemos a un todo y que actuando de forma separada vamos irremediablemente directos a nuestra propia destrucción, con la salvedad de que, para nuestro bien o nuestro mal, el planeta puede prescindir de nosotros y volver a desarrollar organismos que lo habiten pero nosotros no podemos vivir sin el planeta, ni sin otros seres humanos que trabajen en conjunto y unión para desarrollar nuestra consciencia y recuperar aquella sabiduría de la que nuestras células aún se acuerdan y que nos están mostrando cada día y a las cuales no solo no escuchamos sino que mal-informamos y así nuestros organismos enferman y mueren.

Si reconociésemos esa inteligencia celular, mirásemos hacia dentro y consiguiéramos volver a conectar con nuestra sabiduría, eterna y perfecta, podríamos desterrar la enfermedad y la muerte para siempre, vivir en consonancia y harmonía con el entorno y nada de lo que el Dr. Grabovoi nos cuenta nos sonaría extraño, sino que “resonaría” en nosotros y conseguiríamos estar EN LA NORMA.

Todo es cuestión de información, todo es cuestión de utilizar esa información para nuestro bien y el de la humanidad y recuperar la capacidad de conexión entre todos y para todos.

Es posible, estamos a tiempo, Grabovoi nos muestra las herramientas para ello, y nosotros solo tenemos que cogerlas y utilizarlas.

¡Vamos a ello!

Por Carmen Cid©

Sublicenciada E223SP –  A264ESP – P472ESP

Comentarios 8

  1. este artículo me muestra informacion desconocida por mi persona, informacion muy importante e interesante, remotamente me considero una célula pequeña integrante del universo, al leer este artículo lo confirmo, gracias Señorita Carmen, exelente documento

  2. Me quedo con la frase de que necesitamos de otros seres para desarrollar nuestra conciencia y es lo que pasa a diario… Y recuperar la sabiduría de nuestras células que día a día trabajan para un bien mayor! La conciencia en el amor por la creación…Gracias!!!

  3. Excelente, es muy cierto aunque muchas veces se olvida fácil y nos lleva a actuar en la separación y/o competencia entre nosotros mismos en vez de estar cada vez más unidos. Vamos por la unidad y el bien estar propio y de todos. Gracias gracias gracias

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